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La Coctelera

elpaparajote

25 Mayo 2007

A dos días de las elecciones

El presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, explica en una entrevista aparecida hoy día 25 de mayo en el diario LA VERDAD que ésta sí es la última vez que se presenta a las elecciones. En las listas de su partido figuran altos cargos de su gobierno imputados por su presunta actuación irregular en la recalificación de los terrenos de la Zerrichera (Águilas). El juez no tomará parte hasta pasados los comicios. Sensata decisión, quién es él para ensuciar estas elecciones. El grupo popular de Cieza (con mayoría en el municipio) aprueba hoy, ados días del paseillo por las hurnas, un plan urbanístico en el que se preveen construir... Los esfuerzos de Valcárcel por maquillar la política desarrollada los últimos cuatro años (alegre ladrillo bandolero) son innecesarios. Para qué esforzarse en ocultar nada si los murcianos se sienten agusto. Nos sentimos agusto. Por qué cambiar si ya tenemos estadio nuevo, centros comerciales de lujo, horrorosas esculturas en las rotondas, el bando de la huerta, el entierro de la sardina, el pan, el pijo y las habas, el agua para todos, los mejores campos de golf de europa, las mejores urbanizaciones, al Murcia en primera, televisión autonómica, paro técnico, nóminas en a, también en b, una oposición tan rídicula como poco persuasiva, el plaza 3, el tranvía...
Nada debe cambiar porque todos, menos ese extraño grupo de ecologistas y defensores del Murcia no se vende, estamos más que satisfechos. Yo diría que hasta Pedro Saura está agustico en la oposición. Hay trabajo, crecimiento económico, un poder adquisitivo ficticio y la sensación de que, por fin, el Murcia hará algo grande.
Desde la distancia miro mi ciudad y mi Región con auténtica emoción. Todos lo tenemos claro, todos sabemos qué debemos hacer el domingo y todos actuaremos en consecuencia. Y además se lo merecen por robarnos el agua de huertas como la de Ronda Sur (Sánchez Carrillo y Carlos Valcárcel podrían dar fe de ello).
Y todo, porque somos así.
Por la hermandad entre las regiones de Valencia y Murcia, Muchísimas gracias a Eduardo Zaplana, Carlos Fabra, Francisco Camps, Ramon Luis Valcárcel, José Hernández, Juan Ramírez, Pilar Barreiro, Carlos Valcárcel, Joaquín Bascuñana, Manuel Alfonso Guerrero, Francisco Marqués, Antonio Sánchez Carrillo, Facundo Armero, Pedro García Meroño...
Para terminar un salude especial al ex presidente Aznar por sus mensajes sensatos, por mostrarnos ESPAÑA tal y cómo es, y por ayudarnos a ser conscientes de qué somos, de dónde venimos, y sobre todo, hacia dónde vamos. Por cierto me encanta su balcanizada melena. No se la corte por favor.
Y el año que viene Mariano...A por ellos oe..

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18 Mayo 2007

Carlos Llamas: "Todavía no me encuentro la voz"

El peso de la convalecencia dibuja todavía cansancio en el rostro de una de las voces más reconocibles de la radio española. Director del espacio HORA 25 desde 1992, este zamorano de 52 años, separado y con dos hijos, vive preso del mensaje que lanza sin dudar: “he luchado y estoy vivo”.

“Todavía no soy dueño de mi voz”

Paco González anuncia el descanso de la final de UEFA que enfrenta a Espanyol y Sevilla. Carlos Llamas sigue la retransmisión junto a sus compañeros de Carrusel Deportivo a la espera de saber si habrá prórroga y penaltis, su programa depende de ello. Recuerda que se comprometió a dar una entrevista y toca seguirle por los pasillos en obras de la emisora. Coteja varios rincones y se decide por unos sillones junto a las máquinas dispensadoras. Relaja el gesto, por fin está listo.

Bienvenido.

Muchas gracias

Uno de los primeros mensajes que mandó a su audiencia se refirió a las formas de calificar el cáncer como enfermedad. ¿Ha cambiado su percepción al respecto?

Durante mucho tiempo se ha evitado usar la palabra cáncer y se ha abusado de expresiones como murió de una larga y penosa enfermedad. Un amigo cardiólogo me comentó que existen enfermedades calificadas como culposas y otras que generan solidaridad como las lesiones cardiovasculares. Sin embargo, la gente suele relacionar la c de cáncer con la m de muerte. Se tiene miedo a que las personas que han sido diagnosticadas no estén informadas o sólo parcialmente. El cáncer, no sé por qué, tiene mala prensa.

¿Qué sintió al sentarse de nuevo ante el micrófono?

Fue una de las mayores emociones de mi vida personal. Sentí miedo la víspera cuando fui consciente de que tocaba volver. La quimioterapia fue un mal trago. Lo más extraño es que todavía no soy dueño de mi voz. Pese a esto fue un momento muy emotivo en el estudio porque estaba rodeado de mucha gente que me quiere. Me sentí totalmente quebrado, acongojado.

¿Cómo ha logrado escapar?

Convenciéndome de que era posible. La acción de los médicos es básica, pero la experiencia me dice que la convicción de querer salir es vital. Se puede salir, y ese es el principal mensaje que quiero lanzar; se puede escapar, y estar convencido de esto es fundamental. Un gran ejemplo es el de José Carreras. Cuando se le diagnosticó, racionalmente no tenía por qué haberlo superado, pero su fortaleza y el reto de no resignarse le empujaron.

Usted ha fumado de forma compulsiva durante largo tiempo, ¿ha cambiado su percepción hacia las legislaciones que persiguen el consumo de tabaco?

Inevitablemente. Yo no era muy compresivo con la legislación antitabaco, creía que suponía una intrusión en la libertad individual. Pero esto no me he convertido en un talibán antitabaco. Creo que las leyes son beneficiosas, no para perseguir, sino para advertir del carácter nocivo del consumo. Pero si algo está claro es que el cáncer y las enfermedades cardiovasculares son las principales causas de mortalidad, y el tabaco tiene mucho que ver en esto.

¿Lo sigue echando de menos?

Claro, meto la cabeza allí donde se fuma, me encanta el olor. De hecho es una putada que los placeres sean pecado o nocivos.

Mirando hacia atrás, ¿cambiaría algo?

Por supuesto, muchas cosas. Nunca he entendido a la gente que no se arrepiente de nada. Hay valores que animan mi vida y que son intangibles e intocables, pero yo me he ido muchas veces a casa jodido pensando en cómo he tratado a cierta persona, qué he dicho o que me he callado; las palabras pueden hacer mucho daño. Y por supuesto, fumaría mucho menos.

¿Por qué no se explicó a la audiencia su marcha?

Creo que tuvo mucho que ver el temor de mis compañeros a pasarse. Imagino que no sabían como me sentaría. Preservar mi intimidad les invitó al silencio. Pasado un tiempo les dije que no me importaba, pero quizá entonces creyeron que era tarde para variar en su actitud inicial.

Pero ese silencio derivó en un juego morboso. Se habló de su despido o incluso de su muerte.

Por supuesto. Pasado el tiempo leí los comentarios al respecto en internet, y existían elucubraciones maquiavélicas de todo tipo. Las más divertidas eran las que se referían a que Polanco me había echado. Siento la posible decepción, pero aquí sigo.

En su vuelta, ¿ha observado cambios significativos en el patio político?

Una evolución, pero a peor. La política es muy cansina, todo lo que es susceptible de empeorar, empeora. Todo lo que podríamos hacer para no disentir en la vida pública, lo obviamos. Es muy descorazonador, y yo se lo digo de forma directa a los responsables (el PP), sobre todo con el tema del terrorismo. Están sembrando una semilla peligrosa que motivará que cuando vuelvan a gobernar reciban el mismo trato. Están germinando el ánimo de venganza. Esta crítica se podría hacer en privado, pero en público no, y menos cuando su intento de negociación con ETA fue apoyado desde la oposición. Han roto el consenso en política antiterrorista y han conseguido que Batasuna esté encantada, jamás han tenido tanto protagonismo.

¿Algún reproche más?

Sí, a quién cada mañana siembra la discordia en su emisora. Y esto, al margen de que quien lo hace tenga la visión que tenga. Da igual que seas de derechas, conservador o de centro, esa actitud es intolerable. Lo que no es admisible es que de forma sistemática se anime a la intransigencia. Estos comportamientos nos hacen a todos más ruines.

¿Dónde morirá la teoría de la conspiración?

Con la sentencia del tribunal.
¿Le ha sorprendido la actitud del juez Javier Bermúdez?

Bastante, porque la politización de la vida judicial española es terrible y evidente. Esto es aplicable tanto a jueces progresistas como conservadores. Por esto, la firmeza del juez Bermúdez en el desarrollo del proceso del 11-M es intachable.

¿Cree que Zapatero pagará un precio político por haber intentado negociar con ETA?

Cada ciudadano en conciencia lo tendrá que determinar. Cuando Aznar lo intentó, y le salió mal, no se le castigó por ello, a pesar de que el principal negociador era el sociólogo del PP encargado de orientar electoralmente al partido. Si se le castigó fue por llevar al país a una guerra injusta.

Pero, ¿cree que el presidente del Gobierno se ha equivocado?

No, en ningún caso. Se le pueden reprochar errores de forma pero no de fondo. Tratar de acabar con la violencia nunca será un error. Si algo tengo claro es que la única forma de cerrar esta sinrazón es a través del diálogo. Siempre hay que intentarlo, aunque se fracase. Por esto creo que la actitud de la oposición es indigna.

¿Espera algún cambio significativo en las elecciones del próximo 27 de mayo?

Alguna sorpresa habrá, pero en términos generales no se producirán grandes cambios. Y todo pese a que Mariano Rajoy se las ha tomado como un plebiscito previo a las generales del próximo año.

¿El esperpento marbellí es extrapolable al levante español?

No sé si en la misma proporción, pero creo que sí, y en ayuntamientos de distinto color político. Ahora, nadie debe olvidar que el pueblo de Marbella puso en el gobierno municipal a los que ahora pasean por juzgados y prisiones. De hecho, no sólo los auparon al poder, sino que casi borraron del mapa político al resto de partidos.

¿Por qué la derecha no tiene sentido del humor?

Si que lo tienen, con matices ideológicos, pero lo tienen. Rajoy es simpático y Esperanza Aguirre gana mucho más en las distancias cortas que en público.

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11 Mayo 2007

El barrio de la metralla

Arganzuela es un distrito de Madrid perseguido con saña por las bombas de ETA. Por sus calles ha corrido la sangre, se ha matado. Aquí acabó la tregua del año 2000. Han pasado ya siete años desde la última agresión, pero la memoria del terror está fresca.

Ocho de la mañana del 21 de enero de 2000, ETA rompe la tregua anunciada tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco un año antes matando al teniente coronel Pedro Antonio García Blanco. Un coche bomba situado en la puerta de su casa, en la calle de la Pizarra de Madrid, acaba con su vida y mutila su cuerpo. Estamos en el barrio imperial, al sur de la capital, junto a la ribera del Manzanares, el lugar donde desembocan las bajadas de la Almudena y la Latina.

La arquitectura de la zona es inconfundible: ladrillos rojos, forjados de hierro sujetos a la fachada y bloques calcados matemáticamente. Esto es territorio militar, o para ser más exactos, ésta era una zona militar hasta hace no muchos años. El lamentable suceso de aquella fría mañana de enero no fue excepcional. Era la quinta vez que la banda terrorista atentaba en el barrio. En el ADN impuesto de sus construcciones es todavía visible la metralla de las bombas y los efectos de la cirugía posterior.

“¿Miedo?, claro que tengo miedo. Han puesto cuatro bombas cerca de mi negocio en los últimos 20 años”. Para Blas Alonso, dueño de una carnicería en la calle Juan Duque, ver llorar a un hombre de 45 años que acababa de salvar la vida fue un trago amargo. Atropella el lenguaje cuando narra como un amigo escapó de la muerte gracias al empeño de su mujer en aparcar bien el coche. Blas es tajante al despedirse: “yo sólo quiero vivir en paz”.

Pasear por estas calles relaja, nunca hay ruido ni tráfico, sólo incomoda el polvo arrastrado por el viento desde las obras de la M-30. Pero su pasado reciente habla de tensión, pánico y terror. A Miguel Herrero le tiembla la copa de cerveza al recordar aquél día. “Me desperté agarrado a la lámpara. Enseguida caí que los críos acababan de salir para el colegio; no paré de correr hasta que los pude abrazar”. El coche usado por ETA para asesinar a García Blanco explotó a menos de 100 metros del colegio público Marqués Marcenada. El usado para huir primero y eliminar huellas después, junto a una guardería.

Preguntar a los habitantes de este mini Madrid por el proceso de paz o las treguas trampa de ETA es encontrar casi de forma unánime la misma respuesta. No hay perdón posible. El caso de Juana altera los ánimos de la mayoría; no pueden entender la decisión del Gobierno y están muy lejos de compartirla.

Juan Alonso acaba de cumplir 70 años y dice que nunca ha tenido miedo. Sabe lo que es ver su fachada desfigurada y su calle incendiada. Conoce el sabor de la rabia, la banda no sólo ha matado cerca de su casa. Escondido tras su aspecto de jubilado y sin llegar a confesarse, le brillan los ojos cuando insinúa que ha perdido a muchos amigos por culpa de la violencia terrorista. No quiere dar más y se aleja furtivamente.

Tras estos ciudadanos anónimos se esconden muchas vidas que han rozado el abismo, personas que por puro azar han escapado al horror. Gente acostumbrada a asumir que la locura ajena puede liquidarlos. Es la vida de los vecinos de un barrio castigado por una crueldad arrogante y egoísta.

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11 Mayo 2007

El top manta de la fruta madrileña

Los comerciantes de la calle Juan Duque soportan a diario una competencia desmedida. Frente a sus tiendas se extienden improvisados puestos donde la fruta se vende en la misma acera. Están hartos de denunciar constantemente esta situación. Policía Local y Ayuntamiento se lavan las manos. La clientela no lo tiene claro.

Teresa Castro, encargada de la frutería El Toledano, llega temprano a su comercio desde Mercamadrid con el género recién comprado. Mientras ordena la fruta en sus estanterías se hacen las nueve de la mañana y toca abrir. Cuando el barrio Imperial toma vida llega su competencia. Se trata de mercaderes que no tienen que abrir la tienda, ni abonar el alquiler, ni pagar impuestos.

Desde hace 15 años esta vía se puebla de puestos ambulantes de verdura, donde el género se vende en el suelo. Todos los días, los comerciantes de la zona denuncian la situación a la policía local. Los agentes, no ocurre a menudo, desalojan los improvisados chiringuitos, pero al desaparecer la autoridad el mercado negro surge de nuevo y reinicia su actividad para indignación de los dueños de las fruterías de esta céntrica calle de Madrid.

Teresa se muestra desesperada: “Tres veces he llamado ya a la policía”. A los pocos minutos aparecen los coches patrulla con numerosos agentes en su interior. Los policías comienzan a multar a los vendedores ambulantes y requisan la fruta y verdura aparcada en la acera. Calle arriba una señora continúa haciendo su compra en el maletero de un Opel Astra rojo como si no pasara nada. Tras unos instantes de intensa pantomima policial la calle vuelve a su estado natural, un auténtico bazar.

Antonio Dorado, propietario de la frutería Los Chicos, dice que los vendedores ambulantes también compran en Mercamadrid. “Los veo cada mañana esperando para quedarse con lo que nadie quiere, y encima, al rato de abrir los tengo enfrente vendiendo el género a la mitad de precio que yo”. La consecuencia es evidente: un kilo de plátanos de Los Chicos 1,80 euros, el del suelo un euro. Antonio explica que recibe la inspección de Sanidad un par de veces al año, y se pregunta qué pasa con los vendedores de la calle. Asegura que la respuesta de los inspectores es que esos puestos no son de su competencia.

El policía al mando del operativo confirma que todos los días reciben el aviso, pero que no siempre se puede acudir. Desde el Ayuntamiento reconocen que no se puede hacer más. “La venta ambulante está prohibida en Madrid; si se recibe una denuncia y se comprueba que es cierta se requisa la mercancía y se impone una multa.” Durante el año 2006 la Policía Municipal levantó casi tantas denuncias por venta ilegal de frutas y verduras (9.797) como por reproducciones audiovisuales (11.896). La clientela está dividida. Unos compran en la calle por entender que los precios de las fruterías son abusivos. Otros afirman que ni les han comprado ni lo harán nunca. Los fruteros ambulantes defienden su derecho a vender, “hay espacio y negocio para todos”. Los dueños de los comercios de la calle Juan Duque dicen que han recibido amenazas de los ilegales. Ellos, abrumados por la acusación, lo niegan convencidos y sentencian la polémica aclarando que de algo deben vivir.

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4 Mayo 2007

Ratas a la carrera

El papel de la prensa norteamericana ante el mayor fraude corporativo de la historia económica del país fue muy pobre, casi de arrastre. Resulta increíble que durante un amplio periodo los ejecutivos de Emron robaran tanto a base de crear expectativas de negocio y que nadie sospechara. La inversión que empresa proyectó en la India y el robo energético en el estado de California parecen elementos lo suficientemente ruidosos como para haber cercado la prepotente trayectoria de sus directivos.

Es también sorprendente que `la gran denuncia´ derivara de una empleada a la que no le salían las cuentas, y que tan sólo una redactora del Fortune percibiese de modo superficial las irregularidades. Otro aspecto que despierta la máxima incredulidad es por qué los analistas de la bolsa asumían los informes de la corporación sin establecer ningún tipo de filtro profesional y sin llegar a sospechar que estos podían estar inflados o sobrevalorados. O la connivencia de las principales entidades bancarias norteamericanas cegadas por la potencia de un negocio, al parecer, sin precedentes. Tampoco está mal la tonelada de papel triturada por Arthur Andersen. O la beneficiosa pasividad del gobierno y la familia Bush ante la sospechosa gestión de sus buenos amigos.

Quizá el caso Emron sea uno de los grandes ejemplos contemporáneos de la falta de compromiso de los medios de comunicación a la hora de exigirse alcanzar el fondo de la cuestión. La misma revista económica que de forma leve denunció, Fortune, premió durante años a la corporación como una de las más innovadoras del mercado. El proyecto de máxima liberalización energética caló en todos los sectores de influencia del país. Así, unos por avaricia y otros por falta de pericia, lograron que los ejecutivos de Emron se enriquecieran y mutilaron los ahorros de sus empleados.

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27 Abril 2007

mercado negro o legalización

La prostitución ha existido siempre. Posiblemente ésta no sea una circunstancia discutible. Las razones de esta longevidad pueden encontrarse en matices sociológicos psiquiátricos o funcionales. Por cierto, la paridad sexual ha alcanzado a este mercado (quizá no en número, pero…), no hay más que asomarse a la sección de contactos de los diarios. Otra obviedad es que se trata de un fenómeno que germina tanto en sociedades modernas y desarrolladas como en contextos corruptos y deprimentes. España es un gran ejemplo. Nuestra sociedad jamás ha sido más rica, prospera y civilizada, pero sin embargo nunca el índice de demanda de estos servicios ha florecido como en nuestro tiempo. De hecho, la multiculturalidad de la oferta (propiciada por las mafias) nos muestra uno de los mayores lastres de la cultura globalizada, el tráfico de seres humanos, la trata de blancas vamos.

Las razones de este desarrollo pueden variar en función del especialista consultado. Un sociólogo hablará de que el ímpetu consumista ha alcanzado a este sector—quiero sexo, lo puede pagar y accedo a él. Un psiquiatra reducirá el asunto a un cuadro clínico caracterizado por matices existenciales. Pero, más allá de sus causas, seguramente indescifrables a partir de la arbitrariedad de la conducta humana, debería asumirse como algo que existe, ha existido y existirá. A partir de esta premisa parece desconcertante el hecho de que, salvo en Holanda, el vacío legal sea tan profundo.

La teatral clandestinidad de esta promiscuidad remunerada propicia y ha propiciado un mercado negro donde no existen ni derechos elementales ni libertades fundamentales. Así, con una regularización de la prostitución el primer ataque sellaría el avance de un mercado negro que crece sin cesar. Las utopías feministas quedan bien lejos en este tramo de la cuestión. Primero libertad en el ejercicio profesional y después motivación para la educación de las conciencias. Por supuesto la higiene médica depende en la mayoría de los intercambios del azar biológico. Por tanto, un mensaje razonable hablaría de actividad legislativa, derechos laborales (paro, bajas por enfermedad y acceso a las prestaciones básicas de la seguridad laboral) y condiciones higiénicas adecuadas en el lugar de trabajo. Si todos somos iguales, todos debemos ser iguales.

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Tengo 27 años y soy de Murcia. Vivo en Madrid desde enero, soy periodista y echo mucho de menos a mi gente y mi ciudad. Pero cada día me gusta más Madrid. Paradojas de la vida, no sé, como ya comento en el primer artículo pretendo crear un vínculo Madrid-Murcia, Murcia-Madrid y denunciar la injusta gestión del suelo en mi Región. Más conciertos y menos golf. Porque, quién coño juega al golf en Murcia; yo no conozco a nadie.

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